Más allá del olvido

Título: Más allá del olvido; Autor: Andrés Martínez Oria; Editorial CSED; Año de edición: 2013; 300 págs.; 15 x 21 cm; Rústica con solapas; ISBN: 978-84-941033-3-9; P.V.P.: 18 €

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"He aquí –conviene dejarlo bien sentado desde el principio– una excelente muestra de literatura narrativa. Sería una lástima que el hecho de aparecer al margen de los grandes circuitos editoriales dificultara su difusión, porque Más allá del olvido se alza muy por encima de lo que, con premios o sin ellos, se acumula semana tras semana en los mostradores de novedades... 

 ...Un espacio rural y una leve historia de extremada dureza le bastan al autor para componer una novela de insólita intensidad. Es preciso advertir que no se trata de una historia rural más, sino de un largo discurso evocador, fragmentado en secuencias, que reconstruye existencias paupérrimas y mortecinas, paisajes desolados y, a la vez, de rara belleza, impulsos primitivos refrenados, turbios horizontes vitales de una tierra hostil que parece condenada a la soledad y el abandono.

El recuerdo va y viene, se despega de la cronología estricta, cae en detalles o siembra el texto de alusiones premonitorias que anticipan la tragedia. La mirada vivifica las cosas, las humaniza mediante símiles e imágenes antropomórficas.

Martínez Oria utiliza con maestría los recursos de una prosa narrativa que, aunque parezcan ignorarlo muchos escritores, no puede ser la misma tras los monólogos de Joyce, Faulkner y Rulfo o las informaciones elusivas de Robbe-Grillet. En la línea de obras tan singulares como La fatiga del sol, de Luciano G. Egido, o Espejos de humo, de Moisés Pascual Pozas, Más allá del olvido, con su mostración de un ámbito sobre el que se proyecta la presencia de la muerte, es un ejemplo de cómo la literatura puede crear un mundo autónomo merced a la intensificación plástica y enriquecedora de cada detalle, desde los elementos seleccionados del paisaje hasta los olores de un lugar, las sensaciones térmicas o la reacción de un sujeto ante una mala noticia.

Este cuadro sombrío de unas vidas primitivas, marcadas por la pobreza y la soledad, es sin duda el resultado de una meditada elaboración, de una atención rigurosa al habla viva y especialmente al léxico rural, que se despliega por estas páginas con tanta precisión como riqueza, a veces sobrepasada por el puro placer de nombrar.

RICARDO SENABRE
EL CULTURAL